Un viejo que leia novelas de amor, Luis sepulveda, usado
9789687723105
UNIDADES
Libro usado en buen estado, pasta suave, tiene 137 páginas. Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jibaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indigenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor del verdadero, del que hace sufrir que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamin para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías. Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolivar Proaño dificilmente abandonaran nuestra memoria.
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Descripción
Libro usado en buen estado, pasta suave, tiene 137 páginas.
Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jibaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indigenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor del verdadero, del que hace sufrir que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamin para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías. Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolivar Proaño dificilmente abandonaran nuestra memoria.
